¿Por qué los niñ@s deben ir descalzos?

16.05.2018

     Aunque durante muchos años se nos dijo a los padres que el mejor modo de que los pies de los niños se desarrollaran era con unos zapatos rígidos, a poder ser botas, que les cogieran el tobillo y les permitiera poca libertad la realidad es muy diferente. Vamos, que lo mejor es todo lo contrario, que vayan descalzos tanto como sea posible

El mejor desarrollo del pie por ir descalzos

     Cada uno de los pies de nuestros hijos tiene 26 huesos, 33 articulaciones y más de 100 tendones, músculos y ligamentos. Esto nos hace ver que nuestros pies son una auténtica obra de "ingeniera evolutiva" diseñada para caminar por los terrenos más insospechados. Sin embargo, desde pequeños los tapamos y aislamos con zapatillas con una cierta amortiguación, cerradas, o zapatos, y entonces no les dejamos que se ejerciten lo suficiente.

     Fijaos hasta qué punto el mejor o peor desarrollo de los pies es determinante que, en Kenia, el país que forma a los mejores corredores de élite, los niños que ganan las carreras no son precisamente los que llevan mejores zapatillas.

"Me da miedo que se resfríen"

     Muchas madres saben que es mejor que los niños vayan descalzos por casa y sin embargo lo evitan. Les da miedo que el contacto de su piel con el suelo frío les vaya a provocar un resfriado por un viejo mito de la salud que dice que "los resfriados entran por los pies". Pero no, los resfriados no entran por los pies, y los virus tampoco, así que los niños pueden ir perfectamente descalzos y no resfriarse.

     Tal y como explica la pediatra Gloria Colli, los resfriados suceden por dos razones que deben darse a la vez: virus y frío.

     Virus hay por todas partes todo el año. Pasan del tracto respiratorio de una persona al de otra persona. Esos virus se quedan en nuestras mucosas y, dependiendo de cómo responda el cuerpo, nos provocarán un resfriado o no.

     ¿Cuándo enfermamos con más facilidad? Pues cuando hace frío porque es más fácil que nos contagiemos en los lugares que hace más calor (salimos menos a la calle, estamos en sitios cerrados porque fuera hace frío y los virus aprovechan el calor y la falta de ventilación y renovación del aire para hacer de las suyas). Luego salimos a la calle, con el virus en nuestra nariz y el frío hace de complemento perfecto.

En resumen

     Así que si un niño sale descalzo a la calle o a la terraza en invierno, sí, seguramente se va a resfriar si tiene algún virus pululando por su naricita, pero no porque esté descalzo, sino por respirar aire frío. De esto se desprende que podemos dejar que vayan descalzos por casa sin ningún problema, incluso en invierno. Se resfriarán cuando les toque, pero no por ir descalzos.

     En cualquier caso, si aún queda alguna madre (o abuela) a la que esto no la convence, siempre puede comprar calcetines antideslizantes.

Fuente

www.bebesymas.com