¿Por qué mi dieta no funciona como yo espero?

16.05.2018

     La explicación al sobrepeso puede parecer sencilla. Ingerimos más calorías de las que nuestro cuerpo puede quemar. Seguir una alimentación sana y equilibrada, moderando el número de calorías, y aumentar la actividad física, suele ser suficiente para bajar de peso. Pero no siempre funciona.

Si no adelgazas, empieza haciendo autocrítica

     Antes de buscar otras causas que pueden estar boicoteando tu dieta, conviene que analices si realmente estás siguiendo unas pautas correctas. Prueba a contestar a las siguientes preguntas:

  • ¿Sigues bien la dieta? A la hora de hacer una dieta de adelgazamiento, los pequeños detalles son más importantes de lo que crees. Por ejemplo, no seguir las recomendaciones del dietista-nutricionista al 100% puede echar por tierra cualquier dieta por eficaz que sea.
  • ¿Eres constante? Empezar una dieta cada lunes o ponerse a régimen cada dos meses... es señal de que el problema está en los hábitos nutricionales y es necesario cambiarlos.
  • ¿Haces deporte? Si tu intención es adelgazar, practicar algo de ejercicio a diario es tan importante como comer de forma saludable y en cantidades moderadas. Si hasta ahora has llevado una vida sedentaria, este puede ser el problema.


Otros factores que boicotean la pérdida de peso

     Si has contestado "SÍ" a las tres preguntas anteriores y aun así no pierdes peso, puede que existan otras causas no estrictamente nutricionales.

  • Genética: La herencia genética puede predisponerte a tener más dificultad para perder peso. Sin embargo, en ocasiones, el sobrepeso no se "hereda" por los genes, sino por ciertas conductas adquiridas. Y es que en algunas familias se suelen transmitir los malos hábitos alimentarios, y estos se comparten desde la infancia.
  • Medicamentos: Ciertos fármacos, como corticoesteroides, antidepresivos y anticonvulsivantes (antiepilépticos), pueden disminuir la velocidad a la que el cuerpo quema calorías, aumentar el apetito o favorecer la retención de líquidos.
  • Dejar de fumar: Algunas personas aumentan de peso cuando dejan de fumar. Uno de los motivos es porque la nicotina acelera la combustión de calorías. Por eso, al abandonar el hábito, el gasto calórico es menor.
  • Factores ambientales: Según los investigadores, existen ambientes que estimulan la obesidad. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de California demostró que vivir en una zona con muchos anuncios de comida rápida en las calles aumenta el riesgo de sufrir sobrepeso y obesidad.
  • Hipotiroidismo: En las personas que sufren este trastorno la glándula tiroides no produce suficiente tiroxina, una hormona que estimula el metabolismo basal. Por eso, al disminuir, hace que el metabolismo sea más lento, es decir, el cuerpo consume menos calorías.
  • Menopausia: Si te estás acercando a la menopausia y notas que el contorno de tu cintura va aumentando, lo más probable es que el aumento de peso sea consecuencia de los cambios hormonales que se están produciendo en tu cuerpo. Y es que durante el transcurso de la perimenopausia, el 75% de las mujeres suelen ganar entre 4 y 10 kilos.
  • Estrés crónico: Frente a la ansiedad, el cuerpo se defiende segregando una mayor cantidad de cortisol, que es una hormona de supervivencia que, entre otras funciones, estimula la producción de glucosa y ordena a las células que almacenen la mayor cantidad de grasa posible.
  • Dormir mal: Durante el descanso se liberan hormonas que controlan el apetito y el gasto energético. Cuando duermes el tiempo suficiente, entre 7 y 8 horas, se mantiene el equilibrio entre la grelina (hormona que genera sensación de estómago vacío) y la leptina (hormona que inhibe la sensación de hambre). Sin embargo, la falta de sueño provoca que aumente la concentración de grelina y que disminuya la de leptina. ¿Resultado? Tras una mala noche, tienes más hambre y sobre todo de alimentos azucarados. 

En resumen

     Una refrán para ejemplificar todo: "Tranquilidad y buenos alimentos". Y a esto añadimos... ejercicio adecuado a nuestra edad y condición física.

Fuente

www.sabervivirtv.com